
Paliacate Cacao Negro
$200.00
El oro no crece en los árboles, pero el cacao sí (por ende el chocolate también). Algunas personas argumentarían que el “Alimento de los Dioses”, como es conocido el cacao, es más valioso que cualquier elemento precioso existente en nuestro planeta. Nosotros podemos confirmar de que no están equivocados.
Para los pueblos originarios de Mesoamérica, el cacao no era solo alimento, sino un regalo de los dioses.
Según los mitos mayas y mexicas, fue Quetzalcóatl 
quien trajo el cacao a los humanos después de robarlo del paraíso de los dioses, para compartir con ellos la sabiduría y el conocimiento.
El cacao está asociado con el corazón (yollotl en náhuatl) y con el centro energético del amor y la conciencia.
Las ceremonias de cacao —antiguas y contemporáneas— se basan en abrir el corazón, sanar emociones y conectar con la comunidad y la naturaleza. 

Las semillas del cacao eran consideradas símbolo de riqueza y fertilidad.
De hecho, los mexicas las usaban como moneda
y como ofrenda en rituales agrícolas y matrimoniales.
El árbol del cacao era visto como un dador de vida y prosperidad, reflejo del florecimiento del mundo natural. 

En algunos códices (como el Codex Nuttall o el Dresde), el cacao aparece en rituales funerarios: los dioses o ancestros reciben cacao como símbolo del renacimiento del espíritu.
Así, el árbol también representa el ciclo de la vida, la muerte y la transformación —su fruto oscuro contiene dentro las semillas de nueva vida. 

“Del corazón de la tierra nace el cacao,
bebida de sabiduría y ofrenda de amor,
que une a los dioses y a los hombres en un solo espíritu.”




Valoraciones
No hay valoraciones aún.